Roberto Santiago: “Quiero un país donde la educación y la cultura sean la base de todo”

El pasado 18 de abril tuve el placer de reencontrarme con Roberto Santiago, director de cine al que tuve el honor de conocer hace cosa de año y medio cuando visitó mi pueblo. Ya habíamos mantenido contacto por correo electrónico desde entonces, y no tuvo problema en atenderme cuando llegué a Madrid el mes pasado.

Además de dirigir numerosas películas, ha escrito multitud de guiones, novelas y obras de teatro por los que ha sido premiado en numerosas ocasiones. En 2005 su película “El penalti más largo del mundo“, protagonizada por su amigo Fernando Tejero, fue nominada al Goya por Mejor Guión Adaptado y le dio a conocer definitivamente. Ahora se encuentra promocionando su última película, “Solo para dos“, que fue presentada la semana pasada en el Festival de Cine de Málaga.

Mis compañeros y yo estamos preparando un dossier sobre el cine español para la asignatura de Periodismo Especializado de la carrera, y le pedí a Roberto una entrevista para hablar de la situación de nuestro cine y su profesión. De nuestra charla salió una conversación muy interesante que, seguramente, os resulte de interés. Por eso la quiero compartir con vosotros en éste, mi blog personal:

Roberto Santiago, director de cine | Foto: Carlos García

Roberto Santiago, director de cine | Foto: Carlos García

Estás terminando tu nueva película. ¿Podrías contarnos un poco acerca de ella?

Sí, claro. Se llama “Solo para dos”, aunque originalmente se iba a titular “Tu bikini en mi maleta”. Durante el proceso de pre-producción el productor y yo decidimos cambiarlo.

¿Por qué motivo?

Porque la película gira en torno a un hotel de Isla Margarita, en el Caribe -que es donde hemos grabado la película-, y se llama “Solo para dos”. Es un hotel que tiene la peculiaridad de que solo admite parejas. No puedes con un grupo de amigos ni puedes ir tú solo; solo puedes quedarte en el hotel si vas con tu pareja.

¿Cuál es la sinopsis?

Los protagonistas son Gonzalo y Valentina, un español y una argentina que son pareja y, además, los dueños del hotel. Son, de alguna manera, el reflejo de sus visitantes: la pareja ideal, perfecta. La película arranca con una crisis entre los dos, pero con la particularidad de que tienen que fingir que están bien delante de los huéspedes por el negocio. Uno de los protagonistas también es el primer ‘single’ que se hospeda en el hotel porque le ha abandonado su novia, con la que se acaba de casar, en el aeropuerto. Es una comedia en el Caribe.

¿Qué os falta para terminar del todo la película?

Hemos terminado la post-producción hace una semana, es decir, está terminada.

¿Tenemos fecha de estreno?

Aún no, pero el próximo miércoles (24 de abril) se presenta en el Festival de Málaga. No va a concurso, solo hacemos una premiére y una rueda de prensa para darla a conocer a los medios. La distribuye Disney, y estamos esperando a que pongan una fecha de estreno. Ojalá sea pronto.

Ya que hablamos de distribuidoras, hoy hemos conocido la noticia del cierre casi total de AltaFilms, de González Macho. Algunas de tus películas han sido distribuidas por esta empresa. ¿Cómo te ha sentado la noticia?

Bueno, hoy se ha hecho público algo que dentro de la profesión ya sabíamos hace tiempo que iba a ocurrir. AltaFilms va a cerrar al 90% tanto la parte de producción, distribución como casi todos sus cines, que son cines históricos en España. Fueron los primeros en programar cine español e independiente, también en versión original. Esto supone, de alguna manera, el fin de una época. Yo, además, tengo una estrecha relación con González Macho y AltaFIlms porque “Hombres felices”, “El penalti más largo del mundo” y “El sueño de Iván” son películas mías que han distribuido. Gracias a ellos he conseguido muchas cosas, evidentemente. Es algo terrible, pero dentro de esta crisis devastadora –económica y de valores- que vivimos es tan solo una más. Ya no sabe uno muy bien qué hacer.

¿En qué punto exacto se encuentra el cine español?

El cine español ha vivido una crisis permanente en los últimos cuarenta años. Bien es verdad que nos encontramos en una crisis económica, política y social muy grande, y eso solo ha conseguido agravar la que ya vivía nuestro cine. Posiblemente, el remate haya sido la subida del IVA cultural, ya que somos el único país de Europa donde el cine, la literatura y el teatro tienen el 21% de IVA. Es una auténtica barbaridad, y ha sido la puntilla. Espero que no haya sido la definitiva. Por suerte el nivel de creatividad y las ganas de hacer cine de los guionistas, productores, actores, directores, etc., es inagotable. Por tanto, el cine no morirá, sino que se convertirá –como ya está haciendo- en otra cosa.

Resulta paradójico que, encontrándose el cine español en un momento económico tan complicado, este haya sido el año que más dinero ha recaudado. Sin duda, es gracias a ‘Lo Imposible’…

Bueno, pese a lo que algunos dicen, a mí me parece una película 100% española. El hecho de haberla rodado en ambientes y con actores ingleses o norteamericanos es sólo para buscar una mayor distribución fuera. Pero el dinero para la película lo han conseguido productores españoles, director y guionista son talento 100% español… Se debe considerar una película española, y lo que ha conseguido en cuanto a recaudación es para quitarse el sombrero. También pudimos ver “Tadeo Jones”, la primera película de animación completamente española, y que ha batido todos los récords de recaudación. Es decir, en un mismo año se han juntado dos fenómenos y han convertido el año 2012 en el de mayor recaudación en cifras absolutas, que no relativas. Sí, es una verdadera paradoja.

¿Qué vías de financiación le quedan a nuestro cine? Mejor dicho, ¿dónde hay que buscarlas? 

Por ejemplo, en mi última película hemos buscado financiación internacional a través de una coproducción entre España, Argentina y Venezuela. No es solo buscar dinero fuera, sino hacer películas que interesen en distintos países. Miramos mucho a Europa y Estados Unidos, pero con Latinoamérica tenemos una lengua común y le damos la espalda demasiadas veces. Esta sería, para mí, la primera fuente de financiación que habría que buscar. Por otra parte, estamos esperando que el Gobierno cumpla su promesa –aunque sería de las pocas veces que lo hace- de hacer una Ley de Mecenazgo, lo que significa que cualquier empresario de cualquier sector que obtenga beneficios, si los invierte en cine español obtendría unas desgravaciones de Hacienda. Esta financiación privada se realiza en otros países como Inglaterra y no afectaría al bolsillo del ciudadano. Y la tercera son las televisiones, tanto privadas como la pública, que tienen una licencia del Gobierno. ¿Por qué la tienen Telecinco y Antena 3 y yo no? Pues a cambio tienen que destinar un 5% de sus beneficios, que es nada, al cine.

¿Has visto ‘El Mundo Es Nuestro’?

Sí, la he visto.

¿Y qué opinión te merece?

Me encanta, me parece un peliculón y me lo pasé muy bien viéndola. No conozco a los creadores, pero me parecen muy valientes. Han sido capaces de sacar adelante un proyecto con poco dinero y hacer algo original, divertido, fresco… Creo que tienen muchísimo, muchísimo mérito.

Una de las bases de su financiación ha sido el ‘crowdfounding’. ¿Podría ser esta una de las nuevas vías de financiación del cine en España?

Es una alternativa que está de moda. Mucha gente hace cortos, largometrajes y otros proyectos a través del ‘crowdfounding’ y me parece estupendo. Pero creo que tiene unas limitaciones enormes pensar que eso es el futuro porque si queremos hacer películas que vea mucha gente es necesario un presupuesto, y es difícil conseguirlo con las aportaciones de cinco, diez o veinte euros. Ojalá se consiga, pero será algo muy excepcional. Solo digo que ojo, que está muy de moda y se va acabar, para empezar, porque la gente se va a cansar. Yo he colaborado en algunos proyectos, pero cuando ya llevas diez te das cuenta de que no puedes colaborar en todas las películas. Para mí, la única forma de financiar cualquier industria cultural es que sea rentable, y para que lo sea la gente debe tener interés en escuchar música, leer libros o ir al teatro. Pero me temo que estamos muy lejos de eso.

La última Gala de los Goya fue, quizás, de las más reivindicativas. Algunos de tus compañeros de profesión veían bien valerse de este acto para protestar por las medidas del Gobierno, pero otros creían que era mejor centrarse en el verdadero protagonista: el cine. ¿Cuál es tu opinión al respecto?

Cada uno es libre de decir lo que piensa cuando tiene un púlpito público. Ahora bien, personalmente –al igual que un futbolista que mete un gol no protesta contra el Gobierno- creo que si te dan un premio por tu labor es momento de celebrar y agradecer el premio. Si quieres hacer uso de ese preciso lugar para reivindicar algo adelante, eres libre, pero convertir una gala del cine en un acto político para mí es un error. Igual que lo sería en una gala del deporte o del flamenco, pero allí nunca lo hacen. España se ha convertido en el único país del mundo donde el cine se ha convertido en una cuestión política. Como gremio, el cine no se puede posicionar porque cada individuo dentro del mismo piensa algo diferente, como en todos los sectores.

Ciñéndonos a la Gala, ¿hubo para ti algún nominado que mereciese más el galardón que un premiado, o alguna nominación que no se produjo siquiera?

Absolutamente todos. Los premios son injustos, no pasa nada, es parte del juego. Las mejores películas siempre han ganado un Oscar o un Goya alguna vez, de casualidad. Los premios son un vehículo de promoción. Es una simple casualidad, porque son más de mil académicos y yo, que lo soy, no he tenido que demostrar que he visto todas las películas para votar. ¿Cómo van a ser, entonces, justos los premios? No lo son, pero ni en los Goya, ni en los Oscar ni en ningún sitio. ¡Y no pasa nada! Es un juego de promoción donde se entregan unos premios, se hace una gala supuestamente divertida… Ahí es donde creo que deberían esforzarse más, en hacerla realmente divertida.

Roberto Santiago | Foto: Carlos García

Roberto Santiago | Foto: Carlos García

Tu película “El penalti más largo del mundo” fue vista por más de un millón de espectadores en los cines de toda España y fue nominada al Goya al Mejor Guión Adaptado. ¿Te parecen injustos los Goya porque no fue premiada finalmente?

(Ríe) La verdad es que fue una sorpresa, porque las comedias taquilleras no suelen estar nominadas. Los críticos y académicos son más proclives a premiar dramas, películas con tintes sociales… En los últimos veinte o treinta años no ha sido premiada ninguna comedia, pero para mí fue una alegría que la nominasen. Me lo pasé muy bien, estuve en la Gala… Pero el cine no es como el tenis, que gana uno y pierde el otro; el cine es contar una historia e intentar llegar al mayor número de espectadores. “El penalti más largo del mundo” la vieron muchas personas en el cine, pero cuando la han puesto en la televisión la han visto muchas más, se vendió a 98 países de todo el mundo… Eso sí que es un premio.

Dos de tus películas –“El penalti más largo del mundo” y, más recientemente, “El sueño de Iván”- giran en torno al fútbol…

 ¡Y habrá más!

¡Estupendo! Quería preguntarte, ya que eres forofo de este deporte, si ves alguna similitud entre la crisis de nuestro cine con la de nuestro fútbol.

Son temas distintos y delicados, muy delicados. Respecto a la financiación de los clubs de fútbol, de los que algunos generan muchísimos millones por derechos de televisión, merchandising, y encima reciben ayudas públicas, es cierto que es un espectáculo que mueve un dineral, además de millones de personas. Aunque es cierto que hoy existe una burbuja que, tarde o temprano, se pinchará, la gente se vuelve loca con el fútbol. Esto no ocurre con otros espectáculos, y yo soy el primero al que le encanta el fútbol, me lo paso muy bien y voy al Bernabéu cada vez que puedo. Ojalá el cine fuese un espectáculo como lo fue en cierto momento de la historia, que llegó a ser algo parecido a lo que es ahora este deporte. Ahora han cambiado las costumbres sociales, pero la gente siempre necesitará que les cuentes historias; ya sea en un cine, en un iPhone o en cualquier otro sitio. Es algo que el ser humano siempre ha demandado, y el cine es un lenguaje muy especial para contarlas y seguirá funcionando. Eso sí, en otros ámbitos y formatos.

¿Qué llegará antes, la recuperación del cine español o ‘La Décima’?

Creo que queda un mes y medio para ‘La Décima’ (ríe). Si pudiera apostar, apostaría por ello. Pero es algo que los madridistas llevamos soñando mucho tiempo, y en los últimos años nos hemos quedado a las puertas. Ahora nos quedan dos huesos duros, el Borussia y el que gane la otra eliminatoria, el Bayern o el Barcelona.

Pese a lo que fue en su momento, ahora mismo las salas de cine están prácticamente vacías, y siempre se esgrimen los mismos motivos: la subida del IVA, la crisis, la incultura, la piratería y el precio de las entradas. ¿Cuál crees que es el verdadero motivo de este ‘éxodo’?

Sinceramente, no tengo ni idea. Pero hay una cosa muy clara: ¿por qué en otros países la gente va mucho más al cine? ¿Por qué España es de los países donde más ha caído la asistencia al cine? En otros países de Europa, Latinoamérica y, por supuesto, Estados Unidos, la gente va muchísimo más a las salas de cine. Incluso en países con economías subdesarrolladas, mucho menos potentes que la nuestra. ¿Por qué? Creo que esto merece una reflexión que nos puede llevar a pensar cómo somos los españoles. No podemos empecinarnos en decir que el cine tuvo su momento o que las cosas han cambiado. En Argentina, donde también hemos realizado parte de la post-producción de la película, la gente no solo va muchísimo más al cine, sino también al teatro. Tengo la sensación de que en nuestra propia idiosincrasia hay algo complicado respecto a la cultura. Empezó con la música, luego con el cine y ahora con los libros. Cada vez se venden menos libros. ¿Han pasado de moda los libros también o cómo es eso? Es una locura pensarlo.

 Quizás porque, al igual que la música y el cine, se descargan cada vez más…

¿Por qué España está en el Top 3 de países en descargas ilegales y piratería? Eso tiene que ver, sin duda, con nuestro carácter. Nadie nos obliga a ser más piratas que a los ingleses o los franceses. Tenemos la golfería metida en la sangre: ¿si puedes coger algo gratis para qué lo vas a pagar aunque haya gente que haya hecho una inversión enorme, sea una película, una canción o un libro? Si no pagas por todo esto la cultura desaparecerá. Si no pagas un libro, la gente no podrá dedicarse a escribir libros, es muy sencillo. Y está pasando con toda la cultura. En los próximos dos años hablaremos, al igual que hicimos con el cine, de cómo han bajado las ventas de libros. Insisto en que tenemos que sentarnos, mirarnos a nosotros mismos y ver qué está pasando. ¿Queremos un país dónde la cultura sea algo marginal? Yo lo tengo claro: quiero un país donde la educación y la cultura sean la base de todo.

¿Debería esa reflexión derivar en una Ley Antipiratería?

Ya la sacó el anterior Gobierno, este la mantiene, pero no sirve de nada. Es una Ley ineficaz. Hasta que la sociedad no esté concienciada no habrá solución. Cuando en Estados Unidos sacaron la Ley Seca era cuando más se bebía, porque era una Ley en la que la gente no creía. Las leyes no las hacen los Gobiernos, las hace la sociedad. Si un Gobierno hace una Ley pero nadie se la cree no va a funcionar, y en este país nadie cree que esté mal descargarse una película, un disco o un libro.

¿Podría incentivarse el consumo de cultura bajando los precios? Por ejemplo, las entradas de cine prácticamente han duplicado su precio en los últimos años… ¿No puede ser que el ciudadano esté cansado de ver como sube el precio de todo mientras recortan su sueldo o lo echan a la calle?

Sí, por eso se han abierto portales como Netflix de descargas legales donde puedes comprar películas por uno, dos o tres euros. ¿Por qué la gente prefiere descargarse ilegalmente una película que pagar dos o tres euros por ella? Entonces ya no es un problema del precio. Y estoy de acuerdo en que siempre hay que buscar el precio más adecuado. La última subida de las entradas de cine y teatro, que ha sido sangrante por cierto, ha sido por la subida del IVA, y contra eso no se puede hacer nada. Ojalá fuera ese el problema, pero es mucho más profundo. De hecho aquí son mucho más baratas que en el resto de Europa.

Acerca de Carlos G. Urbano

Periodista. Redactor en Medina Media Producciones.
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