Lunes Santo: reflexiones sobre la tolerancia bajo un paraguas

La Semana Santa de Sevilla se ha vuelto a topar de bruces con los nubarrones, los chubasqueros y las predicciones meteorológicas poco lógicas. Lo cierto es que no es algo que me preocupe o me deje de preocupar, nunca me ha interesado ni me ha gustado la Semana Santa y siempre he estado en desacuerdo con los que la celebran, creyentes o no, que son muchos.

Podría decirse que siempre he sido un intolerante al respecto. Todos somos un poco intolerantes, ¿no? Es lo normal. Pero esta Semana Santa he hecho mi propia estación de penitencia y he reflexionado un poco, apenas media hora, sobre lo intolerante que he sido y lo mal que he encajado que lo fueran conmigo. He aquí mi pequeña historia:

Después de pasar un par de horas bastante pendiente del cielo y del WhatsApp decidí bajar finalmente a Sevilla para acompañar a Alba, mi novia, durante una pequeña parte del recorrido de su Hermandad, San Gonzalo. Era Lunes Santo, las probabilidades de lluvia -según el hombre del tiempo al que nadie ha visto nunca- rondaban el 5% y la cofradía al completo mantenía su rumbo fijo y a velocidad de crucero para intentar llegar lo antes posible a la Carrera Oficial e intentar tener un ‘final feliz’.

¿Por qué tanta prisa? Puede que para cumplir el horario establecido después de las dos horas de retraso que llevaba la cofradía. O puede que por los nubarrones que se acercaban a toda velocidad desde el Aljarafe y que debían representar ese 5% de probabilidades de lluvia que comentaban los meteorólogos. Menudo tino.

El caso es que una vez localicé los ojos de Alba entre tanto capirote (¿he comentado que tiene unos ojazos?) me uní a la acelerada marcha de los nazarenos de San Gonzalo sin parar de observar a la gente. Es algo que me gusta mucho, observar, y más si son personas. Una de estas personas me cogió del brazo y me lanzó una mirada que decía “Hola Carlos” a la que respondí de igual manera sin pensar demasiado de quién se trataba. Desde aquí hago un llamamiento para que esa chica se identifique, no prestaba atención y no sé quién era. Y después de este pequeño inciso continúo con mi relato.

Conforme avanzaba la cofradía el cielo se volvía cada vez más negro al igual que los ánimos de los miembros de la Hermandad. “Lo peor que nos puede pasar es que nos mojemos, hermanos” decía el Nazareno Jefe del Tramo, como a mí me gusta llamarlo, quien no estaba exento de razón. El problema llegó cuando pocos minutos después de pronunciar estas palabras comenzaron a caer las primeras gotas de lluvia y, con ellas, aparecieron también las primeras lágrimas.

Esta imagen tan habitual y que tantas y tantas veces he visto por televisión y que me era indiferente me sobrecogió en directo. Fue entonces cuando pensé en que aquello no era muy distinto a lo que yo vivo con el fútbol por ejemplo. Al igual que los ‘capillitas’, he llorado de alegría y de tristeza por algo vitalmente insignificante, pero lo he hecho.

Ahora recuerdo la de veces que me he escandalizado por lo que cuesta un mantón para una Virgen (4.000.000 de € fue uno de los últimos) cuando los jugadores profesionales cobran un sueldo indecente por jugar al fútbol, algo que yo haría encantado gratuitamente. A veces hace falta pararse a pensar un poco.

Lo que quiero decir es que todos tenemos nuestras aficiones, nuestras pasiones, y debemos respetar las de los demás al igual que el resto debe respetar las nuestras. “Hakuna Matata, vive y deja vivir”, que diría un sabio. Que cada uno disfrute como pueda de lo que quiera y defienda el derecho de los demás a hacer lo mismo. Yo lo haré a partir de ahora.

Eso sí, al meteorólogo de aquel día le exijo que me pague unas botas y unos vaqueros nuevos…

Acerca de Carlos G. Urbano

Periodista. Redactor en Medina Media Producciones.
Esta entrada fue publicada en Reflexiones varias y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

4 Respuestas a Lunes Santo: reflexiones sobre la tolerancia bajo un paraguas

  1. @|3X dijo:

    Personalmente lo que me molesta es que se le de prioridad a la Semana Santa por encima de otras cosas menos banales y mas importantes ¿Intolerancia? No lo sé.

    Saludos!!

  2. MMNogales dijo:

    ¡Buena Carlitos! ¡Un abrazo fuerte!

  3. Paula Castro dijo:

    Como reflexión me parece correcta, a mi la semana santa, como evento cultural lo respeto, la música es agradable, y la devoción de la gente, admirable; pero a la hora de analizarlo, lo que no me convence es la gente dispuesta a pisotearte, insultarte y maltratarte si no respetas lo suyo, si te pones delante cuando está pasando “su cristo de mi corassón” o cuando dices “pues yo de la semana santa paso”.

    Aunque nosotros toleremos, si ellos no aprenden, no habrá armonía.

    Esa es mi razón principal para no acercarme a Sevilla durante esa semana clave.

    Por lo demás….SALUDOS CARLOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOS =)

  4. ©Lola dijo:

    Pues sí. Hay que vivir y dejar vivir.
    No obstante, no estaría de más hacer una reflexión interior, por pura salud mental, y observar y darse cuenta de por qué un partido de fútbol o un muñeco balanceándose en la calle provoca esos sentimientos tan exagerados.
    ¿Es devoción la adrenalina? ¿Es sano perder el pellejo por un partido de fútbol? ¿De qué me estoy escondiendo cuando hago-siento eso?
    Una cosa que se ve en tu reflexión es que es tremendamente difícil ser ateo. Todo el mundo cree en algo. Hasta los que no creen en nada creen en que no creen (sumándole a eso que sean de un equipo, una cofradía o un sindicato).
    La cosa es no sentirse a sí mismos, huir de la soledad, no mirar dentro… y si todo eso lo hacemos en compañía y dando alaridos, acabamos creyendo que nos sostiene la única verdad (la propia, o sea que hay millones de verdades).
    Como le dijo la abu a un testigo de Jehová que quería hablar con ella: “Hijo mío, si ya casi no creo en mi Dios que es el único verdadero, ¿cómo voy a creer en el tuyo que ni siquiera existe?”
    Pues eso, el sábado lecciones de tolerancia en casa de tus abuelos ;DD

    (Magnífico post y preciosos ojos que brillan más cuando te miran a ti ;P)

Deja un comentario