La visita de Roberto Santiago a Tomares

El pasado diez de octubre tuve la suerte de poder ver en primicia El Sueño de Iván, una nueva película española protagonizada por Óscar Casas y en la que aparecen, entre otros, Antonio Resines, Fernando Tejero y Ernesto Alterio. Pero no estuve solo, de hecho estuve bastante acompañado. Decenas de alumnos del colegio Tomás Ybarra de Tomares acudieron a la proyección invitados por AltaFilms, la productora de la película. ¿El motivo? El Plan Audiovisual 2.0 al que están adheridos este y otros centros de España, los cuales también fueron invitados.

En mi opinión la película está bastante bien, me reí bastante y se la recomendaría a todo el mundo. Pero no es de la película de lo que quiero hablaros ahora.

A raíz de este pre-estreno se programó una visita muy especial a este centro donde Lola, mi madre, trabaja desde hace algunos años. Roberto Santiago, el mismísimo director de la película (y de otras como El penalti más largo del mundo o ¿Estás ahí?…), visitaría el centro el día 25 de octubre (hace dos días) para estar con los niños y niñas que vieron su película y leyeron la novela. Entonces fui requerido para ayudar en la organización, concretamente me encargaron avisar a la prensa, recogerlo de la estación de Santa Justa y twittear la visita.

Pocas veces uno tiene la ocasión de compartir un viaje en coche, por corto que sea, con un director de cine medianamente conocido como lo es Roberto Santiago. Durante el trayecto aproveché para pedirle que me firmara un ejemplar de la novela y para comentarle qué fue para mí lo mejor de su última película. La charla fue amena, Roberto es una persona muy cercana, muy normal. Muy alta también. Al final acabamos hablando de fútbol, aunque tampoco es extraño sabiendo de qué va la película. Llegamos al colegio con diez minutos de retraso y empezó el ‘show‘.

Allí nos esperaba una pequeña comitiva compuesta por el equipo directivo, tres niñas y tres niños de quinto de Primaria y Lola, que acababa de ser entrevistada. Entonces comprobé que los cerca de diez correos que envié a las redacciones de ciertos medios locales cayeron en saco roto, exceptuando a Radio Aljarafe TV, de cuyos profesionales no quiero decir nada porque a pesar de todo ellos tienen un título y yo (todavía) no. Roberto no hizo ascos a ser entrevistado, pero lo que más me sorprendió de la entrevista fue el silencio sepulcral y la atención de los alumnos y alumnas que se sentaron en el suelo (no por falta de pupitres) a escuchar al director. Pocas veces se ve a tantos niños de esta edad tan tranquilos y atentos.

Finalizada la entrevista el director se fotografió con los alumnos y el equipo directivo en un improvisado Photocall hecho con los cromos oficiales de la película. Entonces sí hubo alboroto, pero el timbre que indicaba la hora del recreo dio un respiro a Roberto, que a pesar de la avalancha que se le vino encima se mostró sonriente y contento en todo momento. Padres, profesores, mi hermano y yo pudimos charlar tranquilamente con él en la sala de profesores en el tiempo que duró el descanso y nos contó algún que otro secreto del rodaje de El Sueño de Iván.

Tras el recreo tuvo lugar una rueda de prensa en el Salón de Actos en la que los niños preguntaron a Roberto acerca de su película. Tuve el honor de ser el moderador de esta ronda de preguntas en la que el cineasta no paró de sonreír con cada pregunta que le hacían. Nos contó que El Sueño de Iván está basada en uno de sus sueños, el cual ha podido hacer realidad gracias al cine. Y entonces los alumnos le pidieron que siguiera haciendo películas para que se hicieran realidad. Quizás sea eso con lo que me quedo de esta visita, con este concepto cinéfilo de los sueños.

Después de casi una hora, Roberto Santiago proyectó un making of de cinco minutos de El Sueño de Iván y acto seguido firmó varios ejemplares del libro y algunos balones. Eso sí, en cuanto se escuchó la palabra “autógrafo” se formó un revuelo tal que las profesoras tuvieron que “proteger” a Roberto. Para finalizar la visita se celebró un partidillo en una de las pistas del patio de recreo. Ambos conjuntos jugaron con un sistema clásico, el 1-4-4-16 de toda la vida.

Al final de la jornada lectiva, a eso de las dos de la tarde, mi hermano y yo llevamos a Roberto de vuelta a la estación donde pudimos almorzar con él y sonsacarle cierta información sobre sus próximos proyectos, la cual no nos pudo ampliar “porque si lo hiciera tendría que mataros“. Y así, tal como vino se fue de nuevo a Madrid, a descansar, porque al día siguiente visitaba un colegio de Burgos.

Tan solo me queda darle las gracias a Roberto por el rato que pasó con los niños y niñas del colegio, por ser tan amable y tan simpático. Y porque pocas veces tienes la oportunidad de que los niños te pregunten si eres el guardaespaldas de alguien que mide casi el doble que tú.

Acerca de Carlos G. Urbano

Periodista. Redactor en Medina Media Producciones.
Esta entrada fue publicada en Actualidad, Yo Periodista y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

3 Respuestas a La visita de Roberto Santiago a Tomares

  1. Lucia alumna de tu madre "Lola " dijo:

    Todos nos lo pasamos muy bien ese dia .

  2. Pingback: Roberto Santiago: “Quiero un país donde la educación y la cultura sean la base de todo” |

  3. Pingback: Mis once de 2011 |

Deja un comentario